Con el paso de los años me estoy convirtiendo en un renegado del cine. Este año pasado ya me lucí un buen rato. He estado pensando que creo que no he visto más que dos películas de estreno (y ambas películas eran tan malas que no pienso decir cuales eran). Algo de cine si que veo (y es muy poco eso es cierto), pero casi todo han sido películas antiguas, extrañas o antiguas y extrañas (como cine soviético, ¡que estaba realmente bien!).
He tenido que tener unos cuantos días aburridos en casa y con mucha pereza, y me he animado a ver unas cuantas películas. Y que mejor para esta época del año que revisar unas cuantas películas del año pasado (además, los Oscar han sido hace muy pocos días).
Tenia cierto interés en ver como había quedado el nuevo capítulo de la serie de Bourne. (Pero no tanto como para que al final me acercase al cine a verla). Aunque luego de ver que mucha gente hacía buenos comentarios sobre la película... de esta vez si que me animé a verla en casa.

Bourne es más chulo que un 8: no le hace falta llevar casco
Pues creo que El ultimatum de Bourne no es para tanto, me refiero a que es más de lo mismo. A mi me recuerda demasiado la película a la primera de la serie. Sobre todo me sorprende que cambiando el director, no se vean grandes diferencias con las otras películas. Y en este caso el argumento de la película casi que se puede escribir en una sola línea.
De todas las películas de este año, la que más cerca estuve de ir a ver al cine fue Juno: sencilla, buenrollista y tenía una banda sonora 'indy'. (Al final por las circunstancias, no fuí).

Juno en en el clásico 'momento lunch' de cualquier High School
Va a ser que cuantas más expectativas tiene uno, más posibilidades hay de que te sientas decepcionado. No me gustó demasiado la película. Tampoco es que quiera decir que sea mala, pero sí que se le notan demasiado algunos defectos. Lo curioso es que Juno ha ganado el Oscar al mejor guión. Para mi precisamente su mayor problema está en el guión. Casi todos los personajes de la película son demasiado prototipos. Y de todos, el mejor ejemplo es la propia Juno que es demasiado tía pasota y rockera: poco creíble. La imagen me dio todo el rato la imagen de ser la típica historia que te gustaría a un Universitario de primer año (personajes guays que les gusta la música molona, y que se enfrentan al mundo con frescura). Tal vez puede que exista un mundo real con gente como esta, pero la película no me covenció de que esto pudiese ser real.
Por contra no tenía ningún interés en ver No es país para viejos. Por dos razones: Los Cohen (Los hermanos han hecho las suficientes películas mediocres como para que su nombre me eche para atrás) y Javier Bardem (Me cae mal el tío, no por nada especial, pero no es un actor que me caiga simpático. Y luego de toda la avalancha de noticias relacionadas con su anticipado Oscar, aún me dejaba más frío). Pero al final me animé a verla.

Una nueva vuelta de tuerca a 'con las botas puestas'
Y curiosamente la película de la que menos esperaba fue la que me dejó mejor sabor de boca. No es País para Viejos funciona casi toda como una máquina engrasada. Las escenas de la película van pasando y estas deseando saber lo que va a pasar luego. A pesar de tener un argumento completamente fantasioso, todo va tomando forma y te entra en la mente de manera muy creíble (en esto creo que el buen trabajo - y discreto - de los actores es fundamental). Para mi la narración es excelente y esta muy bien hilvanada.
Y en este caso Javier Bardem se llevo el Oscar a mejor Actor Secundario. Y no estoy demasiado de acuerdo con ello. Me refiero a lo de Actor Secundario. ¿Como puede ser secundario su personaje si dura desde el comienzo al final de la película y acapara más de mitad de las escenas? Y en cuanto a su actuación... da miedo de cuidado (esto será en parte su mérito). Pero el actor que me ha dejado más impresionado en la película puede que sea Josh Brolin (del que no recordaba haber visto ninguna actuación interesante).