Me he vuelto un adicto a las utilidades que mantienen un historial del portapapeles. Así que en todos los entornos en los que trabajo (Windows en el curre, Linux y Mac OS X en casa) tengo instalado alguno de estos programas. Soy un nuevo converso a estos hábitos: hace menos de 1 año, no utilizaba ninguno de estos programas. Hoy en día, no sabría vivir sin ellos. He aquí los programas y el porqué:
En Windows: CLCL
Como decía un antiguo compañero de trabajo mío, los programadores son copy & paste masters. Lo mismo se puede decir de casi todo el trabajo de oficina. Copiar y pegar es una de las opciones más populares y exitosas de la informática moderna. ¡Y yo el que más! ¿Porque no? Me paso todo el día copiando textos, fotos y datos de un lado a otro. Sobre todo desde que la mayor parte de mi trabajo pasa por una terminal 3270 (Si, My Other Computer is a 390). La manera más cómoda de pasar datos de/desde la terminal es con el copiado y pegado de textos.
Por tanto fue en el trabajo donde me di cuenta que me hacía falta un programa del tipo. Pasaba tanto tiempo copiando y pegando, que el hecho de tener un historial para recuperar las últimas copias era muy útil. De los varios programas que probé para el caso, me he quedado con uno muy sencillito (y gratuito) hecho por un japonés: el CLCL.
Lo que me gusta de él: es muy pequeñito y sencillo, queda como un icono en la bandeja de tareas, y lo puedes desplegar para ver las últimas copias para escoger uno. Es lo suficientemente sofisticado para gestionar además de textos, imágenes y ficheros. Una chulada. Además graba el historial en un fichero con lo que se mantiene esta historia aunque rearranques el ordenador. Me gusta mucho más que otros que sólo usan teclas para funcionar (el CLCL también funciona a través de teclas pero no lo uso): tengo que ver un menú, porque nunca recuerdo que he copiado antes.

ClCl: mi memoria en el curre
En Linux: Klipper
Desde el primer día que use el KDE, estaba ahí. El Klipper viene por defecto con la distribución base, y normalmente ya se carga por defecto. Y ahí esta silenciosamente, guardando todo lo que copias. Pero en aquella época yo aun no era un believer, y no lo utilizaba. Pero desde que comencé a utilizarlo en el trabajo, ya lo veo de otra manera: ahora si que me es útil.
Klipper tiene más funciones que las de almacenar lo que se copia, pero yo no las utilizo. Tan sólo lo quiero para copiar y pegar. Registra texto e imágenes (pero no ficheros como en Windows).

Klipper: estaba ahí y yo sin usarlo
En Mac: QuickSilver
Aunque pueda indignar a los fanáticos del QuickSilver, me lo instalé para poder aprovechar el plug-in de historia del portapapeles. (Pero por supuesto que lo utilizo para lanzar programas y alguna otra cosilla más). Aunque al principio no me convenció nada: había que pulsar ⌘L para que apareciese la ventana. Hasta que leí en la documentación que lo que había que hacer era arrastrar la ventana a una esquina, y al acercar el cursor ya aparece la lista:

QuickSilver: además de las mil otras cosas, recuerda las 10 últimas cosas que he copiado
Así pasó de ser un engorro, a ser aún más cómoda que la opción de los iconos de los programas de Windows y Linux. No molesta en la pantalla, pero cuando me hace falta solo tengo que acercar el cursor y ya está. Como en Windows, la historia del portapapeles almacena textos, imágenes, ficheros e incluso texto con formato, colores e imágenes.