Comentan en muchos sitios que Charles Laughton es el mejor director de la historia: sólo hizo una película, y es una obra maestra. Esa película es La Noche del Cazador. Por cierto, que he tenido que rebuscar un rato para encontrar un link en el que hablasen de la película sin destripar el argumento... ¿Porqué tanta manía en esto? No creo que haga falta saber el argumento para hablar de lo bueno y lo malo de la película. Yo no solo os voy a recomendar que veáis la película si podéis, si no que intentéis no descubrir nada del argumento. Se disfruta el doble.
Lo que más me impresiona de la película, es lo moderna que parece (siendo una película de los años 50). Tiene una cantidad de imágenes y planos nada habituales y realmente preciosos. Se utilizan muchos planos aéreos (grabados desde avión, y aunque muy originales, no están entre lo mejor de la película), o elementos del decorado cortados, y en general multitud de imágenes bellísimas, con sobras y contraluces muy llamativos.

Plano aereo: la presentación del predicador

A traves del decorado: bajando al sótano

Luces, sombras y reflejos: la granja al lado del río
Por contra la narración de la película me enerva un poco. O al menos sí que es un poco rancia. Todo se desarrolla muy lentamente, con muchos diálogos que parecen innecesarios. Según he leído en comentarios por la red, parece que es un efecto buscado: el que todo parezca irreal. Si realmente esto es lo buscado, esta muy bien logrado. La película transmite un aire de cuento mágico. Otro punto en contra es la repugnante niña de tirabuzones, que odié desde el comienzo.
No falta ninguno de los ingredientes para que convirtiese una "película de culto": cuando se estrenó fue un completo fracaso en cuanto a dinero y los críticos la pusieron tiesa. (Por eso su director no volvió a dirigir ninguna otra) El paso del tiempo la ha ido valorando, y como he comentado, lo cierto es que parece una película muy moderna. Otro elemento mítico son los dedos de Robert Mitchum tatuados con las palabras: LOVE y HATE, de lo que han hecho multitud de referencias en películas, el mundo del rock, y la cultura underground.

L.O.V.E. tatuado en los dedos de Robert Mitchum